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LA NUEVA REFORMA TRIBUTARIA Y SUS IMPLICACIONES EN LA REACTIVACIÓN DE LA ECONOMIA DEL PAÍS: Más colombianos a tributar.

by Mauricio Carvajal, 1 Septiembre, 2018

A juzgar por los diferentes pronunciamientos del nuevo Ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, el nuevo gobierno tiene un gran reto en materia financiera y tributaria, pues la situación presupuestal actual no es muy alentadora.

La próxima reforma tributaria estará enfocada en: reducir la evasión de impuestos, la modificación en las normas del impuesto de renta de personas naturales y empresas, así como cambios en el IVA.

El objetivo de dichos cambios es el de, por una parte, reactivar la actividad económica, a la vez que se incrementa el recaudo tributario.

La idea es que el recaudo de impuestos aumente en 3 billones de pesos; la evasión disminuiría cerca de 25 billones de pesos (el 50 %). Además tenemos una estructura tributaria que castiga severamente la competitividad, la formalidad, el empleo y el emprendimiento y, por lo tanto, castiga severamente el crecimiento a mediano plazo de la economía. Tenemos que arreglar ese problema” afirma Carrasquilla.

Ahora bien, cabe recordar que la creación de empresas y su tributación se ven afectados no solamente por las tarifas de renta, sino también por otro tipo instrumentos o de impuestos que incrementan significativamente la tributación de las empresas.

Uno de ellos es la renta presuntiva, actualmente con una tarifa del 3,5%, esquema bajo el cual una empresa que se encuentra arrojando pérdidas o que aún no ha alcanzado punto de equilibrio, increíblemente debe pagar impuesto de renta. Supuestamente el exceso de renta presuntiva sobre la renta líquida es compensable en un futuro, sin embargo pueden pasar muchos períodos gravables para que la compañía pueda alcanzar ese momento.

Una reforma que pretenda hacer más racional el sistema tributario debería eliminar la renta presuntiva para todos los contribuyentes del impuesto de renta, la cual termina actuando como una especie de impuesto al patrimonio o a la mera tenencia de riqueza (inmuebles y otro tipo de activos), así las altas cortes no parezcan entenderlo.

Por otro lado, es fundamental racionalizar el sistema de los impuestos territoriales. En la actualidad, cada municipio cuenta con su propio estatuto tributario o estatuto de rentas municipales, lo cual dificulta significativamente el conocimiento y manejo de las normas. Adicionalmente, cada entidad territorial establece autónomamente su propio régimen de retenciones, autorretenciones y medios magnéticos, con lo cual se “dispara” geométricamente el número de declaraciones a presentar y de otras obligaciones formales que deben cumplir las empresas.

Por tanto, una verdadera reforma debería propiciar la existencia de un único “estatuto tributario municipal”, la eliminación de estampillas y otros tributos difusos u opacos, así como la creación de una plataforma para que las empresas puedan presentar una sola declaración del Impuesto de Industria y Comercio y efectuar un solo pago a nivel nacional. Es posible que ello requiera de una reforma constitucional, la cual bien valdría la pena. ¿Le pondrá este Gobierno el cascabel al gato?

 

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